Loading...

Viajar en bicicletas BTT con ruedas de 29 pulgadas


El diámetro estándar de las ruedas de bicis BTT es 26 pulgadas (559 en norma ETRTO), pero esto está cambiando con la aparición en el mercado desde hace unos años de las ruedas de 29″ (y ahora de las de 27,5″, una alternativa cuya evolución habrá que ver), aunque estas ruedas están autorizadas para competición desde 2004.

Las ruedas de 29″ tienen un diámetro que equivale a las 700c o a las 622. Cuando decimos 29″, el que se utiliza normalmente en BTT), estándar híbrido y norma anglosajona, nos referimos al diámetro exterior en pulgadas. 622 es el diámetro interior en milímetros (norma ETRTO) y 700 es el diámetro exterior también en milímetros (norma francesa, muy utilizado en bicis de carreras). Así, estamos hablando del mismo diámetro con pequeñas diferencias según sea el alto del neumático elegido.

Estas ruedas de 29 están comenzando a competir actualmente en el mercado con las tradicionales de 26 para las bicis todo-terreno. A continuación se exponen sus ventajas e inconvenientes:

Ventajas

·       Confort superior. El ángulo de ataque de la ruedas respecto al suelo será menor al tener un mayor diámetro, por lo que se notarán menos las imperfecciones del terreno y los baches.

·       Mejor estabilidad. Un mayor diámetro produce también una superficie mayor de contacto con el terreno lo que da a la bici más estabilidad en curvas suaves y en línea recta, especialmente en descenso. Cualquiera ruede sin manos en una bici de carretera o urbana se dará fácilmente cuenta de esta situación.

·       Son más rodadoras. El mayor diámetro vuelve a tener un efecto positivo: la masa exterior de la rueda está más alejada del eje de giro y esto origina un mayor momento de inercia. Una vez se alcanza la velocidad de crucero, se mantendrá con menor esfuerzo, lo que se traduce en teoría, en un rendimiento mayor. Esto es importante en terrenos rodadores, donde se hacen pocos cambios de ritmo. Por el contrario, en terrenos accidentados, donde se hacen más paradas y aceleraciones y deceleraciones frecuentes, la inercia jugará en contra nuestra. También se dice que son más rodadoras porque obtenemos mayor distancia recorrida por vuelta de pedal a igual desarrollo, pero a costa de un mayor esfuerzo. El desarrollo está, precisamente, para jugar con él y poner la combinación piñón-plato que más convenga en función de diferentes factores, siendo las ruedas uno de ellos.

·       Agarre superior, debido a la mayor superficie de contacto con el terreno, lo que se traduce en mayor motricidad, algo importante en subidas por terrenos inestables.

 

Inconvenientes

·       Peso mayor, por su mayor tamaño. Algo que se puede minimizar con cámaras y neumáticos más ligeros, de gama alta que también son más caros claro.

·       Menos precisas y maniobrables en terrenos técnicos con muchos virajes.

·       Menor resistencia y rigidez, al tener mayor diámetro y los radios más largos. Por eso conviene gastarse algo más de dinero en las ruedas de 29 que ya son más caras, lo que  podría contar como otra desventaja.

 

En resumen, ganaremos en estabilidad, confort y rendimiento con las ruedas de 29, pero nuestra bici será menos manejable en terrenos técnicos por caminos estrechos y revirados porque pesará un poquito más. Parece que hay más ventajas que inconvenientes y, por tanto, con una bici que monte ruedas de 29 ganaremos en polivalencia.

 

Pero esto es para el mundo de la BTT claro, ¿qué ocurre con el cicloturismo? Veamos si nos conviene el cambio para viajar en bicicleta para los que usan una BTT adaptada para viajar (los que tengan una bici específica de cicloturismo probablemente ya tenga ruedas de 29).

 

Según lo visto todo son ventajas para viajar. Casi nunca viajaremos por caminos revirados y estrechos, y la diferencia de peso puede ser mínima en función de la cámara y el neumático que se monte. Sólo hay que pedalear durante unos kilómetros acompañando a alguien con una bici con ruedas de 29 para darse cuenta de lo que cuesta seguirles. Eso sí… sólo para viajar por Estados Unidos o por Europa ya que las 29 pulgadas no son el estándar mundial en ruedas de bicicleta. Las 26 pulgadas son la norma fera de estos continentes.

Según lo visto, uno de los escasos argumentos contra la rueda de 29 frente a la de 26, es que es menos robusta debido a su mayor diámetro, y si se viaja con alforjas, con peso añadido al ciclista, algo a tener en cuenta. Por tanto, viajar con 29 fuera de Estados Unidos o Europa implica llevar más cámaras, radios y neumático de repuesto, y en caso de rotura de la llanta podríamos tener problemas serios. Y, por supuesto, debemos invertir más dinero en las ruedas que si equipáramos nuestra bici con ruedas de 26, que convenientemente radiadas raramente sufrirán una rotura.

Por concluir, la decisión de viajar con una BTT con ruedas de 29 depende del tipo de terreno y del país o países que se vayan a recorrer. No digo que no sea una buena idea optar por una bici con ruedas de 700 en su última montura, pero considero que para grandes proyectos de viaje por países exóticos hay que pensárselo bien.

 

 


Valencia
+49 123456789